viernes, 4 de mayo de 2007

HUITOTO


COSTUMBRES


El pueblo Huitoto ha elaborado un complejo sistema ritual, que abarca una amplia variedad de ceremonias. El dueño de la Maloca, Numaira, compunge como la figura principal de los rituales; es el conocedor de los rufanes (palabras claves) y de su correcta ejecución. Según el profesor Roberto Pineda Camacho, "el ritual reproduce una estructura dual. Los invitados asumen el control de un costado de la Maloca y la función activa. Al contrario, los dueños de la casa permanecen en el otro costado. El ritual es un duelo o un desafío que enfrenta al dueño del baile con sus invitados. [...] Los bailes rituales varían según el tipo de instrumentos utilizados y su historia mitológica. [...] Tienen como finalidad propiciar el crecimiento espiritual de la gente, defenderse contra las enfermedades o auspiciar una buena cosecha o cacería. La alegría es sinónimo de salud y bienestar, y se estima que inmuniza contra la enfermedad. Pero, simultáneamente, la fiesta ritual es un momento de peligro, ya que puede ser aprovechada por brujos o enemigos para introducir enfermedades o aniquilar a una persona o un grupo. De ahí la importancia de una buena y adecuada preparación".

La organización de un ritual es una empresa económicamente costosa. El dueño de la maloca fácilmente puede quedar endeudado con sus invitados, al no disponer de los medios suficientes para pagar lo que éstos traen (coca, tabaco, yuca, etc.).

Lengua

Los Huitoto hablan diversos dialectos de acuerdo con la zona donde se asientan. Los dialectos Mika y Minika son comunes en la zona del Encanto y los ríos Caquetá y Putumayo. El dialecto búe es hablado en la zona del río Caraparaná, mientras el dialecto Nipode es propio de los grupos del norte, en las riberas del río Caquetá. Otra variante dialectal es la Noferuene, cuyos hablantes son escasos y dispersos. Sin embargo, todos los dialectos pertenecen a la familia lingüística Huitoto.

Vivienda

Es uno de los elementos más trascendentales de la vida social y cultural de los Huitoto. Por lo general tiene dos entradas, que se hallan orientadas hacia el este. En la parte central se encuentra el mambeadero o lugar ceremonial masculino, donde se reúnen los hombres a engullir coca y lamer el ambil.

Toda Maloca tiene una historia particular, relacionada con el ciclo doméstico y la carrera ceremonial de su dueño. Su diseño depende mucho de la zona donde se ubique. Por ejemplo, el grupo Murui presenta una Maloca que posee una vara, llamada acaba, que asciende desde el mambeadero hasta la cumbrera y que simboliza la capacidad del Numaira, dueño de la Maloca, para sostener a la gente que habita con él.


El tejido del peine representa el pene de un personaje mitológico,

Jutsiñamui, mientras la cumbre simboliza el camino del sol.
Por lo general, dentro de las Malocas se entierra a los muertos, incluido el jefe, aunque después el lugar es abandonado. Finalmente, en los últimos años se ha venido consolidando otro conjunto de vivienda conocido como Malokita, habitado por hombres viejos o familias nucleares.

Ubicación Geográfica

Los indígenas Huitoto habitan en la zona de la Amazonía Colombiana, comprendida entre el sur del departamento del Amazonas y los ríos Putumayo, Igará Paraná, Caraparaná, Caquetá, Caguán (afluente del Caquetá) y Caucayá (tributario del Putumayo). Esta área se caracteriza por un complejo ecosistema, punto de transición de la flora andina y de la exuberante selva amazónica.

Población

Se estima que esta etnia tiene una población de 6.245 personas y ocupa un espacio de 3.342.620 hectáreas.

Organización Socio-política

La Maloca es el eje central de la vida social y ceremonial de los Huitoto. En su interior se distinguen los que son propios de la Maloca y la gente ordinaria. A la primera categoría pertenecen el padre, los hijos varones con sus respectivas familias, hijas célibes y otro conjunto de parientes; en la segunda categoría están los prisioneros de guerra, huérfanos y, en general, las personas de bajo nivel ritual.

Los propios de la Maloca están jerarquizados según el orden de nacimiento y cumplen funciones rituales específicas. Por ejemplo, el hermano mayor asume la carrera ritual del padre, que simboliza el orden social y la confianza en las tradiciones. Los hermanos menores asumen el papel de chamanes y simbolizan el desorden. La hija mayor asume la función de diseñar pinturas en la piel y máscaras.

La jerarquización social se expresa en la distribución espacial en la Maloca. El dueño de la Maloca se ubica en la parte posterior de la misma. A su derecha se encuentra su segundo hermano y el hijo mayor de aquel. A su izquierda están los hermanos menores e hijos menores casados. En la parte intermedia, al costado derecho, se encuentran las hamacas de los ancianos. Al mismo costado, pero en la parte delantera, se ubican los hermanos solteros o los hijos célibes del jefe.

El jefe o dueño de la Maloca constituye la máxima autoridad de la misma. Su autoridad está basada en su saber tradicional y en los tipos de rituales que promueve. Él es el responsable de la seguridad cósmica y práctica del grupo, y debe prevenir las enfermedades, propiciar buenas cosechas, garantizar suficientes animales para la caza. Toda actividad social tiene su rafue (su palabra) que constituye la condición para que se dé su correcta ejecución.

Sistema de Producción

El sistema económico se fundamenta en la agricultura, la caza y la recolección de ciertos productos silvestres. Es común que cada familia tumba una parcela de bosque por año; posee simultáneamente dos o más chagras en diversos estados de producción. Al cabo de tres años, cuando la yuca comienza a disminuir ostensiblemente su productividad, la parcela o chagra se abandona. La explotación de los árboles frutales y otras plantas de ciclo más largo continúa durante varios años.

La tala es una actividad exclusivamente masculina. Con frecuencia el dueño de una parcela convoca a otros individuos con este fin y debe proveer a los participantes en la minga de coca, ambil, frutas, preparar abundante caguana (bebida de yuca) y ofrecer una buena comida. A veces la tala finaliza con una pequeña festividad, donde se bebe básicamente caguana. Entonces se procede a la quema, en la que participan el hombre y la mujer de una familia nuclear. La mujer se encarga de la siembra y cosecha de los productos, con excepción de la coca, el tabaco y otras plantas psicotrópicas.En los alrededores de las casas se cultivan, también, ciertas plantas, tales como palmas de chontaduro, colorantes y algunos frutales.

Las chagras tienen una dimensión variable, entre media y dos hectáreas promedio. Las principales plantas sembradas son yuca brava y dulce, ñame, ají, coca, chontaduro, aguacate, caimo, umarí, etc. En algunas chagras se cultiva maíz, pero su cosecha se dedica, sobre todo, a la alimentación de las gallinas y otros animales domésticos. El plátano se da en diversas zonas. El tabaco y el maní se cultivan aparte en una pequeña parcela abonada con cenizas. En el caso del maní se levanta un pequeño montículo que se protege en algunos casos con empalizadas.

La yuca, coca y tabaco tienen un rol muy destacado en las culturas locales. La yuca se transforma en casabe y se consume en forma de bebida ritual o corriente. La coca se pila y tuesta en ollas de barro o canecas de metal. El polvo cernido se mezcla con ceniza de yarumo u hoja de uva de monte. El producto se engulle (o mambea) y se disuelve paulatinamente, formando abultadas pelotas en las dos mejillas. Todo hombre posee su recipiente de coca y lo intercambia con sus interlocutores. El tabaco se consume de forma semilíquida (ambil). Generalmente los adultos llevan, así mismo, un pequeño frasquito de ambil que circula con ocasión de las reuniones o las conversaciones.

La cacería se lleva a cabo por los hombres de la localidad. Antiguamente se utilizaba cerbatana, lanza y otras armas, pero en la actualidad se usa cada vez más la escopeta. El cazador es generalmente auxiliado por perros y durante la noche utiliza linternas. Las presas preferidas son danta, puercos, venados y pequeños mamíferos (borugo, guara, tintín, etc.). Entre las aves se obtienen pavas, panguanas, loros, tucanes, guacamayas, etc.

En otros casos se construye un gran hueco en el suelo y se tapa con hojas, de manera que se convierte en una trampa mortal. Cuando el animal cae se apalea o machetea. Así mismo, se tapan con hojas las entradas de ciertas cuevas o troncos y se ahoga con humo al animal que allí se refugia.

Contamos con poca información sobre la actividad pesquera. Esta ocupa un papel destacado en la provisión de los alimentos cotidianos. Generalmente la realizan los hombres, aunque también participan los niños y las mujeres. Hay variadas técnicas de pesca: en algunos casos se emplean arpones, anzuelos, machetes o trampas; los Muinane, por ejemplo, machetean a los peces o los flechan con arpones tradicionales, otras veces "cuerdean" o colocan ciertas trampas entremetidas en empalizadas que impiden el descenso de los peces. En determinadas épocas (veranos) se organizan pescas colectivas utilizando plantas y bejucos silvestres para "envenenar" el agua, capturando decenas de pescados. De otra parte, se capturan charapas, babillas, sapos, etc., y se recolectan en el bosque hormigas, larvas, gusanos mojojoi y miel de abejas, entre otros productos.

La recolección de los frutos silvestres ocupa un lugar importante de la actividad cotidiana, durante determinados períodos. En los meses de creciente la palma de canangucho da fruto y con él se elabora la chicha del mismo nombre. Con las fibras del cumare se fabrican hamacas y con ciertos bejucos se tejen canastos. De la corteza del guarumo se tejen cernidores y balayes. Otros recursos silvestres se aprovechan como material de construcción, venenos o elementos medicinales. La recolección es efectuada por ambos sexos, mientras que la cestería es, por lo general, asunto de hombres.